Internet de las cosas (IoT)  es un término relativamente nuevo. No hará ni cinco años que se empezó a poner de moda… ¿pero qué es exactamente?

Se trata de intentar crear una conexión entre las cosas (electrodomésticos, calzado, ropa, etc.) y nosotros, utilizando la tecnología, en especial de la red de redes.

Internet como medio de conexión

Internet es por ahora el principal vehículo que nos une con los objetos, aunque no el único. Otro tipo de conexiones como Bluetooth o NFC también vinculan cosas y electrodomésticos con personas.

Con estos dos ejemplos quedará mucho más claro entender qué es realmente el Internet of Things y lo más importante, descubrir qué ventajas tiene y sus múltiples posibilidades.

IoT: La nevera inteligente

Este caso nos encanta. Imaginad que vuestro frigorífico tiene conexión a Internet, y que no es el modelo que tenéis en casa, sino uno mucho más «inteligente».

Ahora imaginad que él solito detecta que no hay suficiente leche, yogures o que nos hemos quedado sin nuestra cerveza favorita. Acto seguido, él (que ya lo ha hecho otras veces y tiene nuestros datos) se encarga de hacer un pedido a Amazon o cualquier otra plataforma.

Esto no es ciencia ficción. Es tan real que casi llega a ser ya cosa del pasado aunque no contemos en casa con una nevera de estas características.

Internet de las cosas en tu propia casa

La ropa, o el Internet de la ropa

Sí, suena raro, y un poco a Minority Report. Pero pensad en esta situación: nuestra chaqueta favorita tiene sensores de temperatura tanto de nuestro cuerpo como la exterior.

Ahora, nuestra cazadora de forma autónoma entra en «modo calefacción» si nuestro cuerpo mide, no sé, 12ºC, o todo lo contrario; nos podría notificar al móvil que tenemos calor suficiente como para poder, por ejemplo, desmontar las mangas.

Chaqueta inteligente con sensor de temperatura

Pero es que, el Internet de las cosas no ha hecho más que empezar, y a poco que nos paremos a pensar salen nuevas aplicaciones.

¿Y si encima esa chaqueta tuviera un sensor corporal para medir nuestro nivel de grasa? ¿Y si encima al llegar a casa, se pudiera comunicar con el frigorífico de antes para pedirle que comprara más lechuga y menos pan?

Como véis las posibilidades son infinitas. Y además, este tipo de «electrodomésticos» o cosas no tienen por qué ser caros. Si no, mirad lo que hemos encontrado en AliExpress.

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