Los anuncios de juguetes han sufrido cambios muy notables desde los años 70 a la actualidad. Los juguetes, junto con los perfumes y la lotería son uno de los productos estrella en estas fechas cercanas a la Navidad en España.

Y es que en nuestro país los Reyes Magos -a los que en la última década se ha sumado Santa Claus o Papá Noel, como más os guste llamarle- tienen mucho tirón entre los niños… y los no tan niños.

Anuncios de juguetes memorables

La publicidad enfocada a los niños entonces era más sencilla (los niños eran mucho más inocentes y simples que ahora) y en su mayor parte se basaba en frases o canciones repetitivas o pegadizas.

Un buen ejemplo de ello es el anuncio de Las muñecas de Famosa. Poca gente hay, nacida entre 1970 y 1985, que no recuerde la melodía y la letra del anuncio. Nancy y Leslie, Barriguitas o Barbie eran los preferidos de las niñas por aquel entonces.

Y los Madelman y Geyperman o los cochecillos metálicos volvían locos a los niños. Luego estaban los muñequitos Playmobil y todos sus accesorios, igualmente válidos para ambos sexos, que hoy día siguen estando en auge.

En general los juguetes de aquella época eran los típicos muñecos y muñecas, según el género de los infantes. Porque sobra decir que antiguamente los anuncios de juguetes se caracterizaban por ser enormemente sexistas, cosa que ahora mismo ya no es demasiado notable, exceptuando algunos tipos de productos. Eran otras épocas.

Usando la televisión todo fue coser y cantar

La primera empresa que intentó convencer a los niños a través de la televisión con sus anuncios, cuando nadie se dirigía a ellos sino a los padres, fue la norteamericana Hasbro con Mr. Potato en los lejanos años 50.

La simpática patata que hablaba directamente a los más pequeños de la casa y a la que se podía quitar y poner orejas, nariz, zapatos y demás cachivaches. La idea de intentar vender un juguete a los niños como interlocutores, y no a los adultos, supuso una innovación en el mundo del marketing.

De la calle a la mesa

Poco a poco los juguetes propiamente dichos van dando paso a los juegos educativos. Manualidades, puzzles, juegos para aprender. Se intenta dejar de lado el estigma machista con juegos y juguetes unisex que pueden compartir niños y niñas e incluso adultos del ámbito familiar.

Muestra de ello son juegos como “Enredos” (Twister en su versión en el extranjero), juegos de cartas, el famoso Monopoly que aún hoy día sigue siendo un bestseller. O los juegos reunidos Geyper, para pasar el rato con amigos, vecinos y quien quisiera unirse.

La tecnología va entrando en los hogares con el paso de los años y el rango de edad de los anuncios de juguetes se amplia. La consola Game Boy de Nintendo supuso un boom en los hogares españoles, dando paso poco después a la PlayStation original. ¡Quién no recuerda pasar horas y horas jugando a las aventuras de Mario Bros y al más sofisticado Metal Gear Solid!

Los juegos electrónicos han experimentado tales avances tecnológicos que ya es difícil distinguir las imágenes hechas por ordenador de un videojuego frente a las de una película con actores reales. Sin embargo mucha gente acaba volviendo a los orígenes y opta por alternar los juegos más modernos con otros clásicos, de los de toda la vida.

Hay además que remarcar que los anuncios de juguetes de hace un tiempo van introduciendo la figura de los niños en juegos y actitudes que antaño eran relegadas al género femenino: anuncios actuales que muestran a niños con carritos y muñecas, en un rol de padre con sus hijos.

Una estrategia indispensable para vender a una parte del sector femenino, últimamente radicalizado y que lleva a la mujer empoderada por bandera.

Nosotros nos quedamos con todos los tipos de juguetes. ¡Nunca es mal momento para el juego, sea del tipo que sea!

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