Google Hummingbird suma ya varios años desde su nacimiento, allá por septiembre de 2013. De todos los algoritmos de Google, para nosotros fue el que de verdad marcó un antes y un después.

Se dice, se rumorea que Google actualiza el algoritmo que tienen en vigor alrededor de unas 500 veces al año. Si bien muchas de estas actualizaciones son pequeños ajustes, otros “apaños” pueden hacernos retroceder un par de páginas en el buscador.

El punto de inflexión con Google Hummingbird

La tendencia que seguían los algoritmos de Google desde 2011 se centraron en ir incorporando métricas y funciones para penalizar o castigar por usos indebidos.

Google Hummingbird, o el “algoritmo del colibrí” estableció como punto de partida no solo las buenas prácticas, sino que introdujo por primera vez la semántica en sus búsquedas.

¿Qué significa esto? Pues nada más y nada menos que Google se estaba preparando para trabajar con consultas más largas, y sobre todo, más “coloquiales”. Google Hummingbird allanó el camino para entender el significado de las palabras, establecer comparaciones, … permitiéndole generar resultados más precisos a consultas verdaderamente complejas (o humanas).

Ejemplos de funcionamiento de Google Hummingbird

Google definió su algoritmo Hummingbird como un software rápido y preciso. Da valor a todas las palabras que buscamos en su conjunto, delimitando y concretando así los resultados para los términos de la búsqueda.

Esto nos obliga a nosotros, los usuarios, a escribir contenidos mucho más cuidados, pues ahora Google ejecuta búsquedas conversacionales. Si ahora Google Hummingbird se enfoca en el significado de las palabras, no vale con duplicar keywords a lo tonto.

Ejemplo I: Las magdalenas

Si antes buscábamos “Cuál es el lugar más cercano para comprar magdalenas”, Google únicamente intentaba encontrar coincidencias de esas palabras o variaciones cercanas (una página que contuviera las palabras “comprar” y “magdalena”, por ejemplo).

Con Google Hummingbird los de Mountain View aseguraron que sería capaz de entender que “lugar” significa tienda, o incluso panadería o supermercado. Y podría determinar que “magdalena” es un tipo de dulce que se encuentra en esos determinados locales.

Ejemplo II: El ardor de estómago

Otro de los clásicos ejemplos que Google muestra para ver el verdadero potencial del cambio en el algoritmo sería la búsqueda de “medicamentos para el ardor de estómago”, que ahora sería capaz de devolver no solo un listado de fármacos, sino también otros tratamientos indicados para tratar el ardor.

Resumen y conclusiones

En primer lugar, un llamamiento a la calma para que no cunda el Panrico, como dice la muchachada. O decía, no sabemos.

Google aseguró para la tranquilidad de muchos que el algoritmo no debería afectar sustancialmente al posicionamiento de las páginas si se han seguido las directrices marcadas por los algoritmos anteriores, es decir, proporcionar contenidos originales y de alta calidad.

Ahora bien, toma estas consideraciones:

  • Si no has hecho trampa hasta ahora, esto es, has generado contenido de calidad, y aportando valor en tu estrategia de posicionamiento, continúa en esta línea, ahora deberíamos ganar puestos más fácilmente.
  • La llamada búsqueda semántica o búsqueda conversacional hace todavía más productivos tus esfuerzos focalizados en aportar valor a los contenidos de tu web.
  • Recuerda considerar a Google, no solo como un robot que indexa sino como un “humano”; si a él le gusta, a tus usuarios les gustará más pues es el nuevo camino “natural” hacia donde tira Hummingbird para ofrecerle contenidos más relevantes y útiles.

¡Quiero dejar mi opinión en Google Hummingbird, el algoritmo de SEO!

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